jueves, 18 de octubre de 2018

DOS CAUSAS DE LA DEPRESIÓN

Por Joaquín Regadera 
Pensador y Cineasta                     











    

Principalmente, la depresión se debe a la complejidad de las oportunidades sociales. Porque esta complejidad nos provoca incertidumbres de futuro, con base en que no sabemos del todo si los conocimientos que hemos adquirido en el pasado nos serán suficientes para seguirle el ritmo a un mundo cambiante o no.


Sacrificar el presente por el futuro, cultivándolo para obtener sus frutos, da seguridad pero no felicidad. Porque el efecto secundario de sacrificar el presente es la ansiedad. La ansiedad engendra una inestabilidad ética que nos hunde y nos ahoga en dudas existenciales. Y en este hundimiento se deforma la perspectiva nihilista de un pensamiento que, si estuviese sano, restauraría la jovialidad del devenir.

Lo que hace que la vida sea significativa es precisamente esta restauración de la jovialidad. Y se hace significativa de manera proporcional a las responsabilidades que se asuman en todas aquellas situaciones del mundo exterior en las que se participa. Porque estas responsabilidades son las que nos protegen de los sentimientos de aislamiento y penuria, de escasez y miseria, de tacañería y mezquindad, sentimientos de desgracia en general.

Otra de las causas de la depresión es la mala alimentación, sustentada en carbohidratos y azúcares, en lugar de nutrirse de una buena complejidad de minerales, vitaminas, grasas y proteínas. Si por cada célula humana tenemos en nuestro cuerpo cien células bacterianas, hay que cuidar bien la flora intestinal, porque el microbioma intestinal produce muchos químicos neuronales que intervienen en la regulación de nuestro estado de ánimo. Por ello hemos de evitar que nuestras bacterias intestinales se hagan adictas a los carbohidratos y a los azúcares, provocándonos antojos insanos que no hacen sino incentivar el crecimiento de este tipo de bacterias que interfieren en la química de nuestro estado de ánimo.



miércoles, 17 de octubre de 2018

ADIÓS A LA RAZÓN: PAUL FEYERABEND

Por Joaquín Regadera
Pensador y Cineasta



















Se cree que Paul Feyerabend es del "todo vale" sin más. Pero sus críticas de los intentos de codificación de la práctica científica están bien justificados. Ni en su libro Adiós a la razón es del todo un irracionalista. ¿Cómo es posible que la ciencia pueda depender tanto de la cultura y, sin embargo, producir resultados tan sólidos? En este caso, porque Feyerabend no olvida ni las predicciones ni la tecnología.

Un anarquista es como un agente secreto que juega al juego de la Razón para socavar la autoridad de la Razón -Verdad, Honradez, Justicia. Porque la ciencia no tiene porqué organizarse a tenor de unas reglas fijas y universales. Lo que no existe es una racionalidad global. Y hay que cuestionar la validez de la distinción entre descubrimiento y justificación. Por ejemplo, la anomalía de órbita de Mercurio adquirió un estatuto epistemológico diferente con el advenimiento de la relatividad general. Es decir, hay que cuestionar el sometimiento a las restricciones de orden racional.



En esta línea, hasta hace un par de años me aventuré voluntariamente a flirtear con lo irracional e ininteligible. Por el contrario, hoy en día ando flirteando con el polo opuesto para alejarme del todo vale, porque hemos de organizar nuestras vidas útil y competentemente para que merezcan ser vividas. Hacerse competente significa no dejarse dominar, significa hacerse de respetar tomando responsabilidades para con las formas en las que percibimos el mundo, porque, inevitablemente, tenemos que actuar para no sufrir petrificades. Se trata de comprender que las interpretaciones funcionales son finitas, y no infinitas como propone el posmodernismo, porque hay interpretaciones que no funcionan ni en el nivel biológico ni en el nivel de una convivencia cooperativa que no interfiera negativamente en nuestro futuro. La lógica del sentido común tiene la función de definir informadamente todas las delimitaciones ético-estéticas. En el caso de las políticas identitarias, se juega con una variación de la lógica clásico-marxista de opresores y oprimidos, dando por sentado que lo que más condiciona a una persona es su identidad, pero no es así. Porque no todos los antojos identitarios son socialmente útiles ni, por ende, de respetar.



viernes, 28 de septiembre de 2018

Claves para la prevención del suicidio

Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta



En la actualidad, los problemas de salud mental son una fuente de preocupación para todos los estados tanto por su alta prevalencia en población infanto-juvenil (20%), como por las graves consecuencias del estigma asociado.
Es importante resaltar que una de las principales barreras para la búsqueda de ayuda profesional es el estigma. La ausencia de diagnóstico clínico y tratamiento en población infanto-juvenil, conlleva serias consecuencias como agravamiento de los síntomas, abandono y fracaso escolar y altas tasas de suicidio, entre otras. Además, la OMS (2013) prevé que para el año 2020 la prevalencia de los problemas de salud mental aumentará en niños y adolescentes hasta un 50% y será la primera causa de discapacidad entre los jóvenes.
Hay que tener en cuenta que casi la mitad de los problemas de salud mental debutan antes de los 14 años; también que, actualmente, sólo la depresión es la enfermedad que más contribuye a la carga mundial de morbilidad entre los jóvenes de 15 a 19 años de edad (OMS, 2013); y un informe recientemente publicado por la OMS (2017) afirma que entre las principales causas de muerte evitables, están los accidentes de tráfico, las infecciones respiratorias y los suicidios (67.149 adolescentes en 2015). Las estadísticas según sexo indican que el suicidio en chicas es la segunda causa de muerte en todo el mundo y la quinta en chicos. Según este mismo informe, la mayoría de estas muertes se podrían prevenir con la mejora de la educación en salud mental, de los servicios de salud y de atención social.
En España, el suicidio es la primera causa de muerte por factores externos y las cifras se han multiplicado en los últimos años.
La prevención del suicidio pasa por la educación en salud mental y ésta debe iniciarse desde educación infantil como una asignatura más del currículo escolar, al nivel de la educación física, el inglés o las matemáticas. Cabe preguntarse, de qué sirven los títulos universitarios, los exigentes “Dobles Grados”, si no estamos preparados para vivir de forma saludable.
Sin embargo, si lo importante para padres, políticos, empresarios y educadores es el individualismo y la competitividad, de nada servirá plan de prevención del suicidio alguno, vamos abocados a la frustración, a la enfermedad mental y física, a la violencia intra e interpersonal.
Siento no ser más optimista, pero no creo en programas pioneros cuando fallan los valores y las bases en las que sustentamos el desarrollo social.
¿Qué podemos esperar de las actitudes extremadamente competitivas, consumistas y narcisistas que prevalecen en la sociedad actual?
Fracaso, soledad, ostracismo, alienación, violencia, autolesiones, suicidios y parasuicidios…
La esperanza la mantengo y me comprometo a seguir luchando con todos los que se han subido a esta nave de locos que es la Fundación, en la que vamos trabajando de forma voluntaria, viajando de puerto en puerto, con nuestros programas antiestigma de sensibilización y educación en salud mental.
Ojala, las Consejerías de Sanidad y de Educación aúnen fuerzas y se comprometan a incluir una asignatura sobre educación en salud mental en los planes de estudio de niños y mayores. Quizás, ese sea el mejor Plan de Prevención del Suicidio, ya que, desde niños, se aprendería a hablar con naturalidad de las cosas que nos preocupan, a no tener vergüenza o miedo a ser etiquetados como raros o diferentes por tener una condición de diversidad en salud mental, a no acosar, ni discriminar, ni excluir a los compañeros por prejuicios o por no ser afín a las normas del grupo. Aprenderíamos y asimilaríamos con humildad la debilidad de la condición humana y que todos, en algún momento de nuestra vida, necesitaremos ir al psicólogo, al igual que visitamos al dentista. Aprenderíamos que pedir ayuda a los amigos es un síntoma de inteligencia y no de inmadurez o debilidad y que si, en ese preciso instante, estamos pensando en el suicidio, en que el dolor nos supera y no vemos un futuro esperanzador, podemos llamar a un compañero, hablar con él, explicarle lo que nos sucede y encontrar algún tipo de solución que alivie la tensión del momento. A veces, sólo poder expresar y compartir con otro ser humano la idea o la urgencia de querer desaparecer, relaja y hace que un rayo de luz ilumine alguna zona de nuestro cerebro que nos lleva a la disminución de ese impulso que parecía irrefrenable.
Los suicidios se pueden prevenir cuidando la salud mental, aprendiendo recursos y herramientas que nos procuren hábitos de vida saludable, relaciones sociales asertivas, realización y emprendimiento de actividades constructivas y, mejor, si es desde la cooperación, desde un plano de horizontalidad, sin competitividad, respetando las necesidades y los tiempos de cada uno, las características de personalidad, la vocación y el propósito vital.

domingo, 23 de septiembre de 2018

La Escuela de Padres como camino para la prevención de problemas conductuales y emocionales en niños y preadolescentes.



Folleto  de la I Edición de la Escuela de Padres de la Clínica Cattell Psicólogos



Nuestro principal objetivo al realizar este proyecto de Escuela de Padres es trabajar desde la prevención. El niño/a es un ser plástico que responde rápida y eficazmente a los ejemplos que se le dan de manera adecuada. La intervención temprana es esencial ante los problemas psicológicos en niños/as y adolescentes para mantener una mejor salud mental en la edad adulta. Por tanto, prevenir y tratar la aparición de problemas en la infancia, es hacerlo también con la adulta (Esparza y Rodríguez, 2009; Orgilés,Gómez, Piqueras y Espada, 2014). Atendiendo a estos principios hemos trabajado para poner en marcha un programa de tratamiento de prevención primaria. Este tipo de tratamiento está enfocado para la población general, para todas aquellas familias que quieran formarse en educación emocional con el objetivo de prevenir la aparición de problemas conductuales y psicológicos en sus hijos/as y para aquellas familias que ya han detectado la aparición de problemas emocionales y comportamentales en los mismos y quieren poner solución. El objetivo es dar recomendaciones específicas ajustadas a cada nivel de edad y cada situación particular para que las familias puedan afrontar y solucionar los problemas más frecuentes que puedan darse en sus hijos/as (pensado para niños/as de entre 3 y 12 años). Trabajamos reflexionando sobre el papel que ocupan los padres como modelos y referentes de los niños/as, incidimos en la importancia de manejar el autocontrol en el adulto con el desarrollo de estrategias propias para los momentos más difíciles, cómo aplicar consecuencias ante los comportamientos menos adecuados, alternativas al uso de los gritos y el castigo físico a través de otras herramientas más positivas y constructivas que no dañan la autoestima de los niños y niñas, apostando por el desarrollo de una relación positiva basada en la escucha activa, los juegos compartidos, un apego seguro, el uso de elogios y refuerzo positivo, apoyo y motivación. Trabajamos la relación entre los hermanos y hermanas, cómo mejorar y prevenir los celos y disputas entre ellos, cómo responder ante las demandas de atención, de qué manera desarrollar la autonomía y responsabilidad en los hijos e hijas teniendo en cuenta su nivel de desarrollo y reflexionamos sobre las fases del desarrollo emocional en los niños y niñas para acompañar este proceso ayudando a identificar y expresar sus emociones mejorando la comunicación entre padres e hijos/as.

Si crees que puede beneficiarte a ti y a tu familia realizar con nosotros la Escuela de Padres, no dudes en solicitar información y resolver las dudas que puedan surgir así como exponernos tu situación particular.

El programa consta de 12 sesiones que se realizan cada quince días, por lo que se llevan a cabo dos sesiones al mes. 


Solicitud de información e inscripción llamando al 968 274 231 o escribiendo a la dirección de correo escueladepadres@cattell-psicologos.com


jueves, 28 de junio de 2018

DIPLOMAS I EDICIÓN DE LA ESCUELA DE PADRES

Familias y terapeuta

Encarna Mª Toral Navarro
Psicóloga y Psicoterapeuta











Este martes día 26 de junio de 2018, finalizaba la I Edición de Escuela de Padres que se ha venido desarrollando desde enero a junio de este año. Padres y madres recibían contentos sus diplomas que certifican su nivel de aprovechamiento de las 18 horas que ha durado este taller.

En primer lugar, quiero agradecer, a las familias participantes, su confianza, constancia, implicación y sobre todo, sus ganas de aprender y mejorar. 

Durante el curso:
  1. Hemos trabajado de forma conjunta distintas estrategias para facilitar un comportamiento adecuado de hijos e hijas.
  2. Hemos reflexionado sobre el papel que ocupan padres y madres como modelos y referentes de niños/as.
  3. Hemos incidido en la importancia de manejar el autocontrol en el adulto con el desarrollo de estrategias propias para los momentos más difíciles;
  4. Cómo aplicar consecuencias ante los comportamientos menos adecuados, alternativas al uso de los gritos y el castigo físico a través de otras herramientas más positivas y constructivas que no dañan la autoestima de los niños y niñas.
  5. Hemos apostado por el desarrollo de una relación positiva basada en la escucha activa, los juegos compartidos, un apego seguro, el uso de elogios y refuerzo positivo, apoyo y motivación. 
  6. Hemos trabajado la relación entre los hermanos y hermanas, cómo mejorar y prevenir los celos y disputas entre ellos;
  7. Cómo responder ante las demandas de atención.
  8. De qué manera desarrollar la autonomía y responsabilidad en los hijos e hijas teniendo en cuenta su nivel de desarrollo.
  9. Hemos reflexionado sobre las fases del desarrollo emocional en los niños y niñas para acompañar este proceso y ayudarles a identificar y expresar sus emociones mejorando la comunicación entre padres e hijos/as.

En general, ha sido una experiencia muy positiva. Quiero de nuevo agradecer a las familias su implicación, sus aportaciones, sus ideas y ejemplos, que han sido tan útiles para las otras familias, el respeto mutuo que han mostrado y el clima de confianza que se ha generado. Con la finalización de la escuela de padres comienza para las familias una nueva etapa en la que podrán aplicar los recursos y estrategias aprendidas a lo largo de estos meses. Mucho ánimo para todas ellas.


lunes, 19 de marzo de 2018

SENTIDO ÍNTIMO: PINTO luego EXISTO

Dr. Juan José Regadera
Psicólogo especialista en psicología clínica
Psicoterapeuta acreditado


"Tricotomía Boceto II" Grafito sobre Papel (detalle)

Resumen:

El autor, apoyándose en el pensamiento del filósofo francés del siglo XVIII, Maine de Biran[1], se centra en el yo del artista, un yo un tanto olvidado y maltrecho por el propio pintor que en su búsqueda del espíritu a través de la tela, nunca pudo perder de vista al cuerpo, en que aquel anda encarnado. La idea nuclear del trabajo del maestro, Ángel Macía[2], se reduce al esfuerzo. Sabe de los condicionantes reales de la existencia humana, físicos, fisiológicos, sociales… sin embargo el artista no se reduce a ellas, sino que las transciende mediante el lienzo y la fotografía. De aquí, que cuando soy, decimos nosotros en boca del creador, no soy sino con ayuda de ti que eres mi espectador. Razón, naturaleza, sociedad y economía parecen hoy ser las coordenadas en que se mueve nuestros pensamientos contemporáneos, algo, por otro lado, irrenunciable, sin embargo, urge volver hacia el yo, he aquí la conexión entre el artista y el meditador de Grateloup.


Presentación

La noción de “sentido íntimo” presente en la obra de Ángel Macía tiene para el artista un carácter técnico y, en todo caso, central. Se trata de una “idea primitiva” que el inconsciente del pintor creo en la adolescencia mediante la queja y el lamento, y que podemos expresar mediante el Cogito cartesiano,  y, adaptado a nuestros propósitos, yo lo expresaría, con el pinto luego existo.

Las pinceladas de Ángel Macía, no se limitan a expresar una técnica indubitable, a salvo de ataques mal intencionados, pues expresa “el sentimiento de una acción y de un esfuerzo querido”. El esfuerzo, es “la idea primitiva”, y, en esta circunstancia, la noción de “sentido íntimo” que hoy venimos a tratar aquí en la persona del artista se halla estrechamente relacionada con la idea de resistencia. Resistencia ofrecida por el mundo  EXTERIOR –en la etapa de plenitud juvenil- que constituye la mejor, si no la única, prueba de su lucha por la vida.


El pintor en su mundo

Ángel Macía, hubiera necesitado calma por encima de todo, sin embargo, esta lucha por la existencia, fuera de los retazos del lienzo, en la que difícilmente se sentía en paz y desencajado del mundo que le tocara en suerte, comenzó en la niñez del  artista y particularmente en la etapa del colegio, primero, en una impresión “física”, para terminar convirtiéndose en algo metafísico. De aquí, que su obra nos muestra, muy especialmente, la resistencia frente a un mundo cruel –como una llaga que nunca termina de sanar- en relación con posibles modos de reacción ante el cuerpo físico, que no era otro, que el torso del autor.

La sustancia exterior de Ángel Macía, supone impresiones de resistencia que se hacen distintas por medio de la sensación de movimiento percibida por  la vista.

Esta sensación de movimiento recogida por el espectador esta relacionada con la de voluntad  en la firmeza del trazo que la ejecuta. La mirada del espectador siente como el artista se esfuerza por ejecutar las formas  y contornos. Ángel Macía existe a través de la voluntad del movimiento dando con ello la impresión o la conciencia del yo, un yo reconocido por el espectador como algo distinto de las demás existencias que lo rodean. Y esto, que el artista nos muestra en el lienzo, únicamente puede adquirirse mediante la conciencia de un esfuerzo querido; que, en una palabra, el yo del pintor reside  exclusivamente en la voluntad.

Una idea parecida a la aquí expresada se encuentra desarrollada por Maine de Biran como fundamento de su análisis de la conciencia de voluntad y, en último término, de la libertad. Main de Biran retoma el principio de Descartes que nosotros hemos reelaborado como: pinto, existo.

Ángel Macía, descendiendo en si mismo, intenta caracterizar a través del lienzo un físico renovado que su inconsciente guardo en la adolescencia y que se supone constituyó toda su existencia individual. Este esfuerzo de transformación de la idea originaria del físico por él retenido es el modo fundamental que el pintor ha buscado y analizado a través de caracteres o signos, dando con ello alarde de substancia, fuerza, sensación, sentimiento de una acción o de un esfuerzo querido. 

"Pecado Original Óleo sobre Lienzo"(detalle)



La reflexión de Ángel Macía

La obra del filósofo francés del siglo XVIII Maine de Biran, y la de Ángel Macía tienen en común la noción de un “sentido íntimo” o de un “sentido interno” de carácter espiritual más básico que los sentidos externos.

El artista, al igual que Descartes,  Malebrache y los autores de la tradición agustiniana, comparte lo que ellos llamaban “el tesoro de mi espíritu”. Tesoro de una realidad “interior” e “intima” en cuyo fondo anida la verdad. Una verdad que se nos muestra por iluminación “propia”, por debajo de la variedad de deseos o caprichos accidentales que pudieran sobrevenirle ocultando su profunda verdad.

Ángel Macía, su espíritu romántico e innovador, quiso una cosa, por nada del mundo hubiera abandonado el precioso tesoro de su yo.

Su obra pictórica ha consistido en gran parte en una anotación de “experiencias de la conciencia” en el curso de una evolución que transcurre desde su infancia y adolescencia hasta la meditación introspectiva de sus propios estados psíquicos y fisiológicos. Y en este devenir del tiempo, el pintor ha llegado a la concepción de que la consciencia, entendida como una substancia independiente, solamente existe en cuanto esfuerzo opuesto a la resistencia de los otros.

"Vosotros" Óleo sobre Lienzo



El ensimismamiento del pintor

La resistencia de los otros, vivida por Ángel desde su adolescencia, se da, en efecto, la conciencia del yo. Un yo sin posibilidad de separarse del lienzo del que ha sido engendrado desde la niñez. He aquí su experiencia, que como reducto de intimidad frente al propio cuerpo está por encima y fuera de la órbita de los otros.

Esta búsqueda continua de su introspección hacia un centro permanente (el lienzo bañado de blanco inhóspito) en medio de la inestabilidad de los  “estados” del mundo exterior, le da una “facultad activa” que permite eludir la disolución del “yo” provocada por el encuentro con los demás.  Fortaleza ante la resistencia exterior, he aquí, de nuevo, el tesoro de su yo.


El mundo interior tiene puestos sus cimientos sobre el mundo exterior

Cuando miramos un cuadro de Ángel Macía, la distinción entre la sensación y la percepción, no es sino la distinción entre la impresión pasiva provocada por lo externo (su cuerpo)  y la impresión activa de la actividad interna (su espíritu); cada lienzo, cada nuevo retazo, cada fotografía, no es sino la generalización de la distinción entre lo activo y lo pasivo en todos los “estados” y en todos los “hábitos”.

Su insistencia en la impresión interna  a partir de la externa tiene su punto de apoyo en el plano de lo íntimo de lo que sólo es válido para Ángel Maciá el mundo físico.

Como podrán  ustedes apreciar, a lo largo de toda su obra, el artista, insiste continuamente  en el carácter dinámico, funcional, de las actividades que va descubriendo poco a poco a media que revela las falacias de la derivación de lo interior a partir de lo exterior.

He aquí, de nuevo, la insistencia de Ángel Macia, en el sentimiento de resistencia –la de un mundo inhóspito y hostil, vivido en su infancia y adolescencia con experiencia de bullying y acoso escolar- donde se encuentra hoy día uno de los problemas fundamentales del análisis psicológico.

La cuestión de la dualidad de lo activo y lo pasivo, el problema de la liberación de la propia voluntad respecto a la coacción física o fisiológica, en ello reside –decíamos antes-, el tesoro de su yo.

Su esfuerzo ha chocado tantas veces con el obstáculo de lo externo que se ha visto privado de libertad. Y ya que la libertad nos es dada, finalmente, en la conciencia plena de la acción volitiva, sus lienzos, las obras de Ángel Maciá, guardan para mi, como espectador pasivo, el origen de todas las facultades, con inclusión de las intelectuales, aquellas que nacen de la experiencia intima del dolor, del sufrimiento que vitalizan la voluntad hacia un esfuerzo activo. De nuevo, mi mirada se encuentra con el tesoro de su yo.

"Dicotomía" Óleo sobre Lienzo


El yo no es una cosa. ¿Qué es entonces?

El yo es el esfuerzo y en el esfuerzo yo soy una fuerza, una causa. La causa es el yo que resulta del choque contra la resistencia del mundo exterior (herido y doliente).

Me haré otra pregunta, ¿cómo ha podido Ángel Maciá concebir algo exterior extraño a él –el mundo de los otros- y transformarlo en su yo? si de la contemplación de sus obras no lo he entendido mal, cuando el artista reflexiona sobre sí mismo, cuando el pintor no  ha podido identificarse con su cuerpo objeto del acto de reflexión, su yo, no puede ser más que el alma concebida como fuerza substancial fuera de la conciencia. Y esto es, lo que ante ustedes está, que la persona del pintor es dueña de sus actos porque es ante todo y sobre todo dueña de sí misma. Por eso pinta luego existe.

En Ángel Macia, la distinción de vida humana y vida espiritual es la consecuencia de una tendencia a la diferenciación que no puede quedar detenida en el mero reino de lo psíquico y que, al final, revela en éste la presencia del espíritu y aún de un espíritu capaz de alcanzar la región de lo cotidiano e irrelevante del ser.

Sí, el maestro, ha demostrado voluntad para mostrar la experiencia interna como origen y raíz del conocer, de un conocerse a sí mismo.

La vida espiritual, enteramente libre y vinculada a lo orgánico en los cuadros del artista, es una vida distinta, pues muestra las etapas que, a su vez, pueden ser consideradas jalones a lo largo de un complejo itinerario.  Ángel conversa consigo mismo a lo largo de una “creación continua”.

"Formula of Love" Óleo sobre Lienzo


La conciencia surge en y por el esfuerzo

Esa creación continua, como venimos diciendo, es VOLUNTAD. Los cuadros del artista muestran la incitación de lo deseable, parten del fondo del alma, que es su raíz. Y  si no procediera al mismo tiempo de la inteligencia, no sería más que deseo, instinto, pasión, pero no voluntad. Una vez más, para Ángel Macía, no hay acto humano verdaderamente voluntaria sino el que procede tanto de la incitación interna como de la razón. Sus obras son su experiencia, la experiencia del que busca reconocer su propia naturaleza, dañada por la existencia, en el sí propio de su intimidad.

El pintor, muestra su cuerpo, demuestra la libertad moral en el cuerpo. Hay  cuerpos, porque los veo y los toco, dirían ustedes. Esta prueba es absolutamente buena. Y, el artista, muestra su libertad moral, porque la siente el espectador en su mirar. Cree tocarla. Cada día, el espectador, se viste y se desviste, ocurre a cada instante, y este hecho que veo en mi, que he visto mil veces, lo tiene el espectador en cada lienzo, en cada fotografía. A esto lo llamo, libertad.


¿Cómo ser de verdad yo mismo?


Conocer y querer, o inteligencia y voluntad son, de raíz, acción o esfuerzo. ¿Cómo ser de verdad yo mismo? se convierte así en ¿cuánto puedo?. Sí, Ángel Maciá descubre su sentido íntimo en un penoso análisis que intenta saber de sí, y en este camino halla el yo como voluntad, como esfuerzo, que se ejerce frente a un mundo que muestra su realidad en la resistencia de los otros. Cuando soy –nos diría el artista- digámoslo así, no soy sino con ayuda de ti que eres mi espectador.

Podemos hablar de la esencia del artista porque estamos refiriéndonos a sus cuadros. Y de esta inseparabilidad de ambos términos, la esencia del cuadro y la esencia del artista, brota el yo. Estamos pues, ante un tipo de realidad muy particular, porque al yo de Ángel Maciá no le basta con que sea, con que esté dotado de existencia real, o para entendernos, “extramental”, es decir, ser una pura idea, sino que precisamente este yo ha de estar mostrado o revalidado su ser ante él mismo, ante el pintor, y que se ofrezca o presente poniéndose delante a la manera de algo que ha sido arrojado ante el espectador.

El cuadro –la cosa en cuanto conocida por el pintor, o tomada como hecho tangible- goza  así de una existencia peculiar y distinta a la propia, y se injerta en la del artista. Brentano, otro filósofo del siglo XIX, llamo a esta particular forma  de hallarse algo en o ante  el conocedor –en nuestro caso el pintor- con una palabra que siempre necesito ir acompañada de aclaraciones a pie de página de los traductores: la llamo inexistencia –entendida, claro es, como existencia en. De modo que, a fin de cuentas, para que exista algo que podamos considerar como un hecho ha de coincidir, en el caso que nos ocupa, el cuadro con el pintor; es decir, ha de saberse a sí mismo con el cuadro, y gracias precisamente al cuadro –pues sin él, no hay yo. He aquí, como ser de verdad yo mismo.

Nuestro artista ha mostrado con sus obras el mundo interior, iluminado por la peculiar claridad que llamamos conciencia, se presenta como una fluencia temporal en que los “cuadros inexistentes” –recordemos a Brentano- o contenidos allí expresados se van sucediendo unos a otros.  ¿Y cual de éstos cuadros podría reclamar una prioridad sobre los otros, hasta parecernos conditio sine qua non de la existencia del pintor? ¿Habrá un cuadro constante, por debajo de todas las apariencias? Cada cuadro o fotografía del maestro patentiza el conocimiento que sobre sí tiene el pintor, al tiempo que pone de relieve la continuidad o unicidad de su yo en medio de aquella variación de lienzos, texturas y fotogramas.

"El Árbol de la Vida" Óleo sobre Lienzo


Cuando decimos que el artista posee sus actos porque antes se posee a sí misma, ¿qué queremos decir?

Evidentemente, que el artista puede aparecer de algún modo previo a su actuación. Con lo cual, el pintor, sólo se manifiesta en la experiencia en y por su relación activa con su cuerpo. Los pasos previos que habían de conducirle a la respuesta a esta pregunta son muy claros. El espectador lo que tiene ante sí, lo que el pintor supo resolver como problema acaecido en su adolescencia, el artista lo trato con la eficacia real de la voluntad. Desarrolló el hábito de pintar rompiendo así la distinción entre actividad y pasividad que subyace en todo ser humano. Por su dimensión pasiva, la persona queda absorta en lo que experimenta hasta el punto de no separarse de sus propios estados, y consiguientemente, de no poder decir siquiera “yo”; la actividad, en cambio, nos desdobla y en el esfuerzo y por el esfuerzo acontece el conocimiento. Aquí se nos muestran sus cuadros y su modo peculiar de enfrentarse con su conflicto. Aquí entra el hábito: se produce  un esfuerzo que funda el conocimiento de si mismo al realizarse el enfrentamiento dinámico del pintor con el lienzo, y de este modo, podrá y tendrá que ocurrir en tal caso lo que sucede con toda habituación, y es lo que ve y aprecia el espectador, que se ha alcanzado la perfección y precisión enorme a través del acto de pintar disminuyendo así la conciencia de dolor y sufrimiento que el pasado acarreó.

Conclusión:

Hemos analizado la figura del artista no desde la perspectiva biográfica del “sentido” de la obra, sino desde la biológica de la “fuerza” (la resistencia). Si analizamos la  trayectoria personal de Ángel Maciá en su conjunto, en un principio había comenzado por inquietarse ante la dificultad de descubrir una medida con que calibrar el alcance  de su producción propia (recordemos su etapa paisajista, o los detalles anecdóticos del mar y la belleza de los faros), luego sus intereses se situaron en un orden distinto, el de averiguar cuál de las orientaciones posibles a tomar es la que resulta, para su yo, estrictamente verdadera. Y, he aquí, que el pintor está ahora en condiciones de dar respuesta a ¿cuánto puedo?, y, a juzgar por la obra, si tuviéramos que decir lo que puede él solo, habrá que decir que menos de lo necesario para ser quien es, porque cuando se es, lo soy con ayuda del espectador. Sin su presencia estaría abocado al fracaso.

"Ausencia" Óleo sobre Lienzo

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Bibliografía

Carpintero, H. (1970). Teoría psicológica y experiencia vital en Maine de Biran. Tesis Doctoral. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Madrid. Madrid.

Marías, J. (1996). El tema del hombre. Madrid: Espasa Calpe.

Ferrater, J. (2001). Diccionario de filosofía. Tomo II y IV. Barcelona: Ariel, Ed. 




[1] Biografía: Nació en Bergerac en 1766, y moriría en Paris en 1824. Pierre Maine de Biran resulta ser una figura bien estudiada y mal conocida. Se formó en el seno de dos corrientes: ilustración y naturalismo, y se encontró, más adelante, en un mundo nuevo, el Romanticismo. En cierto modo, Main de Biran, traspasa el umbral entre dos edades, nació “moderno” y murió “contemporáneo”.
[2] Las pinturas que acompañan este texto están realizadas por el pintor cartagenero Ángel Maciá y forma parte de la exposición “Tricotomía” proyecto artístico dentro del programa de Arte + Salud Mental que realiza la Fundación Cattell Psicólogos  para a través del arte sensibilizar y comprometer a la población con la lucha contra el estigma asociado a los problemas de salud mental.
Esta exposición se puede visitar en la sede de la Fundación Cattell Psicólogos sita en C/ Trapería nº 6, 1º B, 30001, Murcia del 24 de febrero al 13 de abril de 2018.

lunes, 1 de enero de 2018

TAN SOLO CUATRO PROPÓSITOS PARA EL 2018

Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo    
Tan solo cuatro propósitos para el 2018.
Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo y Dr. Juan José Regadera
Dr. Juan José Regadera
Psicólogos Clínicos
Psicoterapeutas
                           












¿Por qué esta costumbre de comenzar el año con nuevos propósitos?

Las personas necesitamos metas, ilusiones que alimenten el sentido de nuestros días. No se puede vivir sin dirección. Las rutinas dan un marco a nuestra existencia, pero no un significado. El ser humano vive impulsado por la energía procedente de esos nuevos proyectos en los que se embarca y que, ampliando el horizonte, marcan el norte, nos orientan y proporcionan información sobre el lugar hacia donde nos dirigimos, sobre el camino a seguir, también sobre nuestros compañeros de viaje (conocidos y/o desconocidos), nos ceden un espacio y un tiempo en el que "respirar", alentando "las ganas de vivir".

Del latín propositum, el propósito es la intención o el ánimo de hacer o dejar de hacer algo. El propósito también es un objetivo, una meta que puede estar relacionada con el desarrollo o cuidado personal, es algo que se quiere conseguir y que requiere de esfuerzo y de ciertos sacrificios.

¿Qué factores intervienen en el proceso del cumplimiento de los propósitos?

Se dice que querer es poder. Pero la voluntad no es el único factor que media para el cumplimiento de los propósitos, los estilos cognitivos, el modo en que nos interpretamos a nosotros mismos y las circunstancias que nos rodean también influyen.

a) En primer lugar, hay que meditar sobre aquellos aspectos de nuestra vida en los que necesitamos mejorar, si es eso lo que deseamos realmente. Puede ser útil hacer un listado para después clasificar todos esos propósitos de nuevo año en función de nuestra escala de prioridades. Es importante no comenzar con diez propósitos a la vez.

b) Ser realista. No proponernos metas imposibles de cumplir, bien porque no dependen exclusivamente de nosotros (tener pareja), bien porque están fuera de nuestro alcance (pilotar un avión si tenemos discapacidad visual). De este modo, evitaremos llegar a sentimientos de frustración (me da rabia, me enfada no conseguir lo que quiero) o victimismo (todo me sale mal; no consigo nada de lo que me propongo).

c) Aceptar los fallos y no caer en el desánimo. Es normal, cometer errores. No siempre estamos en condiciones de cumplir con nuestros objetivos. Sin embargo, no hacer de ello una excusa que nos impida seguir hacia delante. Es positivo valorar el hecho de haber tomado la decisión de emprender un nuevo proyecto y premiarse ante cualquier pequeño paso.

Un viaje de mil millas comienza con el primer paso. Lao-Tse

d) Comenzar con pequeños pasos. Decía el novelista inglés Charles Reade con gran acierto: 

"Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino"

Y así es, las personas que creen en sus sueños y cuentan con una autoestima adecuada, van materializándolos paso a paso y, al mismo tiempo, van adquiriendo una serie de hábitos que dan forma a su carácter y le permiten alcanzar sus metas.

e) Cuando surgen dificultades o nos invade el desánimo, hay ciertas ideas irracionales o erróneas que pueden conducirnos al abandono de nuestras metas. Es importante, saber rechazar estos pensamientos negativos sustituyéndolos por otros más constructivos y adecuados. Pensar, por ejemplo: "Nunca lo voy a conseguir" te lleva a un sentimiento de impotencia, angustia y/o depresión que te dejará sin fuerzas para continuar con tus proyectos. Cambiar este pensamiento irracional por otro más racional como: "Hoy no he podido levantarme a las 7 para estudiar, pero mañana si me voy a levantar" te da la energía y la motivación necesaria para volverlo a intentar.

f) Hacer un horario personal con las metas y las conductas a realizar en el día a día y colocarlo en lugar visible es otro modo de facilitar su logro. Y llevar un registro diario del cumplimiento o no de los objetivos propuestos también facilita mantenerse dentro de los planes previstos.

h) Pedir ayuda o colaboración a familiares, amigos o compañeros puede ser de gran utilidad, en especial, en esos primeros días o semanas en que comienzas a instaurar un nuevo hábito como levantarte temprano para estudiar, salir a correr, comer sano, dejar de fumar, controlar el gasto económico o el mal genio.

i) Importante, aprender a respetar los planes, las metas, los objetivos personales y saber decir "no" cuando te llegan propuestas que te harían desviarte de lo previsto.

A veces, emprender nuevas metas nos conduce a dejar viejos hábitos

Nuestros propósitos para año nuevo.

Como nuestros lectores saben, a nosotros como psicólogos nos interesa la persona. Eso ya lo hemos dicho en otras ocasiones. Y nos interesa la persona real, la persona de carne y hueso de la que hablaba Unamuno. Pero esa persona real, que es también “alguien corporal”, es tiempo.  Es alguien vuelto hacia el futuro, alguien que se está realizando.

Julián Marías, discípulo de Ortega y Gasset, afirmaba que el rostro de una persona es programático. En un rostro vemos, si contamos con esa capacidad de mirar piel adentro, lo que la persona va a ser y esto en dos sentidos bien diferentes aunque conectados: el de la intención inmediata y el proyecto vital. 
  • La intención inmediata es expresión, es decir, la manifestación de datos actuales y pasajeros.
  • El proyecto vital es significación. Lo que en el rostro se aprecia como parte del proyecto personal y biográfico.

Suele decirse, aunque no hay razones claras para ello, que el término griego prosopon (cara) ha sido el punto de partida y fundamento de la noción de persona. Y como dijimos al principio de nuestra disertación, de esto queremos hablar hoy aquí, de la persona y del futuro, y de los buenos propósitos que le deseamos para este nuevo año que acaba de iniciarse.

Siguiendo con la línea de nuestra reflexión deseamos, para este nuevo 2018, el equilibrio de cuatro aspectos esenciales en el funcionamiento de la persona, a saber:

1. Identidad.
  • Que la persona tenga una conciencia permanente de un yo único conocedor de sus límites y roles apropiados.  
  • Con una autoestima positiva, uniforme y autorregulada. 
  • Capaz de hacer autoevaluaciones precisas.
  • En definitiva, una persona capaz de sufrir, tolerar y regular la completa gama de emociones que nos depara la vida y las circunstancias en las que nos encontremos.

2. Autodirección.
  • Que la persona establezca y aspire a metas basadas en una evaluación realista y razonable de sus capacidades personales. 
  • Que  su comportamiento logre satisfacerle en múltiples esferas.  
  • Y que pueda reflexionar y obtener un significado constructivo de su experiencia interna.

3. Empatía.
  • Que la persona sea capaz de comprender con precisión las experiencias y motivaciones de los demás en la mayoría de las situaciones. 
  • Que comprenda y aprecie los puntos de vista de los demás incluso cuando está en desacuerdo. 
  • Y por supuesto, que sea consciente del efecto de las propias acciones sobre los demás.

4. Intimidad.
  • En último lugar, que la persona sea capaz de mantener múltiples relaciones satisfactorias y duraderas con su entorno personal y social. 
  • Desee y participe en una serie de relaciones cercanas, recíprocas y de apoyo mutuo.
  • Se esfuerce en cooperar y en obtener beneficios mutuos y respondiendo de manera flexible a la variedad de ideas, emociones y comportamientos de los demás.


Conclusión:

Alcanzar cada uno de estos cuatro propósitos puede facilitar: 
  • Una mayor estabilidad emocional 
  • Mostrar un afecto más positivo
  • Disminuir la ansiedad y mostrar menos excentricidad, sumisión y hostilidad ante las circunstancias personales
  • Ser más perseverante en las tareas de la vida
  • Alejarnos de estados depresivos y desconfiados o suspicaces
  • Intentar superar y cambiar las conductas evitativas y las manipuladoras, por comportamientos más constructivos.

Alcanzar cada uno de estos cuatro propósitos nos puede aportar:
  • Una mayor amabilidad frente a la vida y hacia los otros
  • Más autenticidad, humildad, preocupación por los demás, sensibilidad, serenidad, responsabilidad y concentración en nuestras cosas y en el mundo que no rodea 
  • Además de una mayor capacidad para asumir los riesgos y retos que nos ofrece la vida.

Decía Klages, gran estudioso alemán de la caracterología, que “sólo comprendemos cuando nos sentimos conmovidos”, y estos cuatro puntos tratados hoy aquí son un resumen de cómo el “mundo interno y el externo se tocan” aportando armonía y paz en nuestras vidas.

Más información en esta entrevista realizada a la Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo en el programa de radio MuryCíahttp://www.orm.es/programas/murycia/murycia-los-propositos-de-ano-nuevo-con-la-psicologa-nieves-m-hidalgo/

Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo en Onda Regional de Murcia
Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo en el programa de radio MuryCía


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