lunes, 22 de abril de 2013

LOS BENEFICIOS DE PRACTICAR LA RELAJACIÓN

Fotografía Marisa Gabriel



I Premio AlegratuMente Cattell
Día Mundial de la Salud Mental
10 de Octubre de 2012

Sandra Huertas


















Con estas palabras quería dar las gracias al equipo de la Clínica Cattell Psicólogos por concederme, el pasado 27 de octubre de 2012, el primer premio del Concurso de Fotografía "AlegratuMente Cattell" celebrado con motivo del día mundial de la salud mental. También, acercaros a todos a mi primer y grato contacto con la relajación, de la mano de la Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo, psicóloga especialista en psicología clínica. 


En mi opinión, la mejor parte de ese primer premio es que me ofrecía la oportunidad de conocerme un poquito más. ¡Un curso de relajación completo! ¡Qué ilusión!

Cuando Mª Nieves me dijo de iniciarlo, le contesté inmediatamente que sí, aunque dos segundos después, pensé: ¡Madre mía, con la Navidad de por medio! ¿Seré capaz de cumplirlo al pie de la letra? El caso es que una semana después quedamos en su consulta, me enseñó las directrices a seguir y nos pusimos manos a la obra. 

El curso se desarrollaría en varias semanas, yo tendría que realizar los ejercicios de relajación en casa tres veces al día y tomar nota de las sensaciones obtenidas en un cuestionario.


Foto: MN.Hidalgo
Durante la primera semana trabajamos los brazos, durante la segunda, las piernas, la tercera los músculos de la espalda, cara y cuello. A lo largo de las dos siguientes semanas, el ejercicio se centraba en conseguir la relajación completa, mejorando el tiempo. Logré hacerlo en segundos, con la auto-instrucción: "¡Sandra, relájate!"

Al principio pensaba que estaba a años luz de conseguirlo, pues, desde siempre, el simple ruido de una mosca me molesta y me impide la concentración. Le pregunté a Mª Nieves si podía realizar los ejercicios con tapones en los oídos para concentrarme mejor, pero me contestó que el ejercicio había que realizarlo en las condiciones más naturales y reales posibles, ya que al final del entrenamiento, debería ser capaz de relajarme en medio de una calle llena de coches, en mitad de un conflicto familiar, es decir, en cualquier situación de la vida real y en estas circunstancias no solemos llevar tapones.

Al principio, la realización de los ejercicios de relajación constituía una  tediosa obligación: buscar la silla idónea, el momento del día y en qué lugares hacerla... Conforme iban pasando las semanas empecé a interiorizar este entrenamiento, convirtiéndose en una costumbre muy agradable y siendo consciente de los niveles de tensión que cada parte de mi cuerpo experimentaba a lo largo del día.

Foto: MN.Hidalgo
Las sesiones con el CD eran sencillas y muy placenteras, solo tenía que dejarme llevar por la voz de Mª Nieves, de esta forma siempre alcancé una profunda concentración y una agradable sensación de paz.
Había otra parte en la que debía estar doblemente atenta, ahora era yo la que elegía las palabras idóneas, teniendo como modelo las sesiones seguidas con el CD. Debo decir, que según el nivel de tensión que tuviese conseguía un grado mayor o menor de relajación. Al comenzar la segunda semana  de entrenamiento ya era lo suficientemente hábil con la técnica.


Foto: MN.Hidalgo
Era frecuente apreciar sensaciones peso, calor, hormigueo en brazos y piernas, sentir que flotaba... Descenso del ritmo cardiaco y respiratorio, calor en el plexo solar y frescor en la frente. Estas son señales positivas; estaba dejando que las cosas ocurriesen , dejándome llevar por el proceso.

La práctica diaria de la relajación genera diversos beneficios, mejora el estado de salud mental y física, de la circulación, de la digestión. Disminuye la presión cardíaca, los espasmos gástricos, la ansiedad. Libera tensiones y contracturas musculares,  estabiliza las funcion respiratoria, incrementa la capacidad creativa. Aumenta la capacidad de concentración, la memoria y la oxigenación cerebral.  Mejora la calidad del sueño y la capacidad de recordar datos, entre otras...

Actualmente puedo decir que la relajación me ha ayudado a enfrentarme a problemas que generan ansiedad y estrés, estableciendo en el organismo una sensación de paz y tranquilidad, así como mejorar la concentración en el estudio y el control de la tensión al conducir.

Un abrazo,
Sandra Huertas





Cattell Psicólogos en Murcia
#Hazloporti

viernes, 19 de abril de 2013

EL DOLOR Y LA RESILIENCIA

Nieves Martínez Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta












El dolor es una experiencia por la que tenemos que atravesar en muchas ocasiones, y, es en ese sentido en el que se convierte en algo inevitable. Si sufres la pérdida de un ser querido, una decepción, una frustración, lo que viene a continuación es dolor, rabia, impotencia, negación de lo ocurrido, rechazo; a veces, el dolor es tan fuerte que se llega a perder la consciencia por unos minutos, otras es excesivo, supera la fortaleza psíquica de la persona y le conduce una falta de contacto con la realidad, por ejemplo, negando lo ocurrido, viviendo como si no hubiese sucedido nada. Sin embargo, en la mayor parte de las ocasiones, la vivencia del dolor es algo muy positivo pues nos conduce a utilizar la resiliencia. 


¿Y qué es la resiliencia? 
La resiliencia o personalidad resistente es la capacidad para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Se dice que una persona tiene una resiliencia adecuada cuando es capaz de desarrollar recursos de los que ya disponía previamente pero que hasta ese momento le eran totalmente desconocidos, consiguiendo encajar la situación traumática o dolorosa y seguir viviendo y proyectándose en el futuro con mayor fortaleza psíquica y emocional.














¿Cómo definimos la personalidad resistente?
Kobasa y Maddi (1972), fueron los primeros autores que utilizaron este concepto y con él hacían referencia a la idea de protección frente a las situaciones estresoras. Las personas con personalidad resistente son aquellas que ante acontecimientos vitales negativos ponen de manifiesto unas características de personalidad que les protegen.
Las personas resistentes poseen un gran sentido del compromiso, una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, al mismo tiempo que conciben las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia.







En esencia, los componentes principales de la personalidad resistente son tres: compromiso, control y reto.






Ser resiliente consiste en utilizar tus habilidades para resurgir de la adversidad, resistir el sufrimiento desarrollando tus capacidades, aceptando lo que te sucede, comprometiéndote e implicándote en en el proceso de resolución de esa situación traumática y siendo capaz de proyectarte en un futuro mejor.

En otra entrada hablaremos sobre las posibilidades de entrenamiento en resiliencia.







Cattell Psicólogos en Murcia

domingo, 14 de abril de 2013

¿DESEAS MEJORAR TU VIDA SEXUAL?

Deseando Amar. Film de Wong Kar-Wai (2000)
Nieves Martínez Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta
















Si crees que tu vida sexual, en pareja o en solitario, es menos gratificante de lo que debiera o piensas que te gustaría introducir cambios para enriquecerla, quizás te interese continuar leyendo.
Son varios los factores a tener en cuenta para poder disfrutar de una satisfactoria vida sexual.

En primer lugar, no olvides que una buena relación sexual comienza cuando todavía llevas la ropa puesta. 

El deseo sexual y la complicidad en la pareja dependen no sólo de la atmósfera que reine en el dormitorio, sino del clima preexistente a lo largo de la semana fuera de la cama. Cuando se habla del hecho de "crear ambiente" no se hace referencia a poner música romántica y encender un par o cientos de velas, sino  a la calidad de esa intimidad física y psíquica existente en las relaciones de convivencia. 



Comprenderse, apoyarse, ser solidario
con tu pareja enriquece tu vida sexual.
Foto de Robert Doisneau
El afecto, expresado en palabras o en gestos, la comunicación, la confianza, la libertad, el respeto, la comprensión, la empatía, la solidaridad, son factores muy importantes a la hora de favorecer la presencia de ese deseo sexual. 

















     Descubre tus zonas erógenas.
Foto de Christofer Tovo.

No hay expertos, ni adivinos en el arte de amar
La autoexploración, el conocimiento de uno mismo, descubrir las zonas más sensibles de tu piel mejorará tus encuentros amorosos. Dedicar un tiempo a pensar en ti mismo como un ser sexual es mejor que caer en concebir la sexualidad como un hecho aislado que surge en tu cuerpo o en tu mente con una determinada frecuencia. La sexualidad forma parte de nosotros, somos seres sexuales. 










Conocerse y confiar en uno mismo son factores clave para poder disfrutar de los encuentros sexuales. Al sentirte atractiva o atractivo, que gustas y eres capaz de seducir y generar en los demás el deseo de estar junto a ti, descubrirás nuevos sentimientos y sensaciones de los que, hasta ese momento, no habías podido gozar. Es importante que te imagines así, que disfrutes realmente de ti, de esa bella autoimagen que guardas en tu interior y que los demás perciben desde el exterior. Desarrolla tu imaginación erótica y potencia tus fantasías y deseos. Leer cómics, relatos o novelas eróticas, ver fotografías o películas que contengan imágenes voluptuosas es, en nuestra sociedad, algo muy común entre los hombres, y que hay que favorecer  y normalizar entre las mujeres.






Sentirnos atractivos, sentir que provocamos el deseo en los demás, es algo vital y depende sólo de nosotros, es un trabajo individual e íntimo. 
Cada persona es responsable de su goce sexual y sensual. Estos juegos en solitario facilitan la comunicación con tu pareja. Hay que hablar sobre el erotismo, sobre la sexualidad, sobre aquello que nos gusta o nos disgusta, sacar a la luz nuestras fantasías eróticas, que son uno de los mejores afrodisíacos que se conocen. 



Fantasía. Escena de Belle de Jour. Film de Luis Buñuel (1967)

Importante también y por todos conocido el hecho de que tenemos que evitar caer en la rutina, jugando con la imaginación, desarrollando las fantasías, introduciendo alguna novedad, saliendo del dormitorio, de la casa, leyendo relatos voluptuosos, introduciendo el uso de juguetes eróticos.Todo ello favorecerá el aumento del placer y el sentimiento de plenitud en las relaciones sexuales.



Las fantasías, el pensar en tí como ser sexual,
atractivo para los demás, potencia tu deseo.
Fotografía de Mario Sorrenti


Escuchar a tu pareja, sus quejas, sus  dificultades o problemas dentro y fuera de la cama harán de  ti un compañero especial.
Si surgen problemas sexuales que no puedes solucionar, no dudes en consultar con un psicólogo, pues un abordaje terapeútico precoz proporcionará una solución  mucho más sencilla y rápida y no creará secuelas en tu vida sexual,  en la relación de pareja,  en tu autoestima  o seguridad personal. Son muchas las personas que piensan que el problema se solucionará solo, o con el paso del tiempo. El sentimiento de orgullo o vergüenza les impide solicitar ayuda. Adoptan una actitud pasiva que exaspera a su pareja, que, muy posiblemente, en un principio, le comprendía, le consolaba o incluso intentaba minimizar la presencia de esta dificultad. Sin embargo, con el transcurrir de los meses y los años, cuando esta persona se da cuenta de que su compañero no va a poner remedio a lo que a ambos preocupa y entorpece la armonía de la relación, se desilusiona, sufre una gran decepción, pues interpreta esta falta de iniciativa como una muestra de ausencia de interés en mejorar sus contactos amorosos.
Por ello, si te quieres, amas a tu pareja, y te encuentras ante dificultades en tu vida sexual, consulta con tu psicólogo, no lo dejes pasar.







Cattell Psicólogos en Murcia

sábado, 6 de abril de 2013

ESTO VA DE NARANJAS: UNA AYUDA PARA MANTENER NUESTRO JUGO

Fotografía: Alfonso Tomás
Por Beatrice Regadera
Psicóloga Bilingüe












Tenemos que aprender a diferenciar entre lo que existe de forma real y lo que deseamos que exista. No podemos vivir de sueños porque esa nube que te aleja de la realidad es la que un día se evapora y te deja con el culo roto del impacto contra el suelo.

¿Quieres realmente seguir con tu pareja? ¿O quieres seguir la relación pensando que el llegará a ser lo que de verdad deseas que sea? ¿Quieres a tu pareja o al ideal que tienes de tu pareja? Amas la idealización que tienes de él, no a él. Llegado al punto en el que el otro nos ha demostrado que no va a ser el ideal que tenemos de él, debemos terminar la relación. Las personas no cambian, pueden modificar o adaptar algunos rasgos de su personalidad pero estos cambios son difíciles de mantener a largo plazo porque van con nosotros desde siempre, son nuestra esencia, son los valores y actitudes que llevamos impresos desde que nos desarrollamos como personas. Además, si queremos a alguien tenemos que quererlo por cómo es y no por cómo nos gustaría que fuera.

Cuando te descubres cambiando o queriendo cambiar aspectos de tu pareja, rasgos profundos de su personalidad no estás respetando al otro, lo que llamas amor no es más que control, dominancia, e intolerancia. Si no toleras como es la otra persona para contigo y no terminas con la relación, continuas algo que sabes que no tiene futuro; te esfuerzas, te implicas, pones esperanzas falsas, lo que hace que tu decepción sea aún más grande cuando la relación finalice. Esto sucederá porque no verás recompensado TODO lo que diste, todo lo que hiciste por el otro, todo lo que sufriste y lo que supiste perdonar. Decepción, arrepentimiento, soledad, inseguridad, menosprecio, autoestima baja y rabia, mucha rabia. Pero el otro no tiene la culpa de tu decepción, has sido tú solo el que se ha formado expectativas irreales, que por definición acaban evaporadas. Tú solo te has metido en la situación, tú fuiste el ingenuo, tú fuiste el iluso y todo por miedo a quedarte solo.



Foto: Isa Marceli. Nuestra casa es nuestra vida.

¿Cómo evitar que suceda? Valórate más, valora más lo que te rodea, pero sobre todo a tí mismo. Aunque no haya nadie a tu lado, sigues valiendo lo mismo. No necesitas a alguien que te lo diga, o demostrarlo a la sociedad teniendo pareja. Desde que somos pequeños nos inculcan con películas, libros, música... lo que es el “amor” y que el sentido de nuestra vida es encontrarlo, tener a ese otro, buscar a nuestra media naranja... Toda la vida creyendo que existe y que la encontraremos o ella nos encontrará a nosotros...y en realidad, no deberíamos “exprimirnos” tanto. Cada uno de nosotros ya somos una “naranja entera”, somos personas auto-suficientes en potencia. Deja de buscar tu otra mitad porque ESA ERES Tú. Tenemos que hacernos a la idea de que somos o podríamos llegar a ser “naranjas completas” madurando por nosotros mismos hasta caer del naranjo.

Somos personas independientes, queramos o no, porque nuestros cuerpos son independientes del resto y nuestra mente también. A quien tenemos siempre a nuestro lado es a nosotros mismos ¿y si no nos queremos a nosotros mismos quién nos va a querer o a quién vamos a ser capaces de querer?

Que no os de miedo amaros, que no os de miedo estar solos porque así va a ser vuestra vida. Y solo cuando sepamos valorar de verdad nuestra soledad seremos capaces de compartirlo con otro ser y amar de verdad; no como el romance de las películas, sino amor independiente, sano, comprensivo... Cuando te comprendes a ti mismo enteramente, la soledad se disfruta, y cuando aprendes a estar contigo mismo es cuando estás preparado para estar con los demás.


            Y es que la soledad es un lujo, se debe admirar y desear.        



Foto: Beatrice Regadera