sábado, 6 de abril de 2013

ESTO VA DE NARANJAS: UNA AYUDA PARA MANTENER NUESTRO JUGO

Fotografía: Alfonso Tomás
Por Beatrice Regadera
Psicóloga Bilingüe












Tenemos que aprender a diferenciar entre lo que existe de forma real y lo que deseamos que exista. No podemos vivir de sueños porque esa nube que te aleja de la realidad es la que un día se evapora y te deja con el culo roto del impacto contra el suelo.

¿Quieres realmente seguir con tu pareja? ¿O quieres seguir la relación pensando que el llegará a ser lo que de verdad deseas que sea? ¿Quieres a tu pareja o al ideal que tienes de tu pareja? Amas la idealización que tienes de él, no a él. Llegado al punto en el que el otro nos ha demostrado que no va a ser el ideal que tenemos de él, debemos terminar la relación. Las personas no cambian, pueden modificar o adaptar algunos rasgos de su personalidad pero estos cambios son difíciles de mantener a largo plazo porque van con nosotros desde siempre, son nuestra esencia, son los valores y actitudes que llevamos impresos desde que nos desarrollamos como personas. Además, si queremos a alguien tenemos que quererlo por cómo es y no por cómo nos gustaría que fuera.

Cuando te descubres cambiando o queriendo cambiar aspectos de tu pareja, rasgos profundos de su personalidad no estás respetando al otro, lo que llamas amor no es más que control, dominancia, e intolerancia. Si no toleras como es la otra persona para contigo y no terminas con la relación, continuas algo que sabes que no tiene futuro; te esfuerzas, te implicas, pones esperanzas falsas, lo que hace que tu decepción sea aún más grande cuando la relación finalice. Esto sucederá porque no verás recompensado TODO lo que diste, todo lo que hiciste por el otro, todo lo que sufriste y lo que supiste perdonar. Decepción, arrepentimiento, soledad, inseguridad, menosprecio, autoestima baja y rabia, mucha rabia. Pero el otro no tiene la culpa de tu decepción, has sido tú solo el que se ha formado expectativas irreales, que por definición acaban evaporadas. Tú solo te has metido en la situación, tú fuiste el ingenuo, tú fuiste el iluso y todo por miedo a quedarte solo.



Foto: Isa Marceli. Nuestra casa es nuestra vida.

¿Cómo evitar que suceda? Valórate más, valora más lo que te rodea, pero sobre todo a tí mismo. Aunque no haya nadie a tu lado, sigues valiendo lo mismo. No necesitas a alguien que te lo diga, o demostrarlo a la sociedad teniendo pareja. Desde que somos pequeños nos inculcan con películas, libros, música... lo que es el “amor” y que el sentido de nuestra vida es encontrarlo, tener a ese otro, buscar a nuestra media naranja... Toda la vida creyendo que existe y que la encontraremos o ella nos encontrará a nosotros...y en realidad, no deberíamos “exprimirnos” tanto. Cada uno de nosotros ya somos una “naranja entera”, somos personas auto-suficientes en potencia. Deja de buscar tu otra mitad porque ESA ERES Tú. Tenemos que hacernos a la idea de que somos o podríamos llegar a ser “naranjas completas” madurando por nosotros mismos hasta caer del naranjo.

Somos personas independientes, queramos o no, porque nuestros cuerpos son independientes del resto y nuestra mente también. A quien tenemos siempre a nuestro lado es a nosotros mismos ¿y si no nos queremos a nosotros mismos quién nos va a querer o a quién vamos a ser capaces de querer?

Que no os de miedo amaros, que no os de miedo estar solos porque así va a ser vuestra vida. Y solo cuando sepamos valorar de verdad nuestra soledad seremos capaces de compartirlo con otro ser y amar de verdad; no como el romance de las películas, sino amor independiente, sano, comprensivo... Cuando te comprendes a ti mismo enteramente, la soledad se disfruta, y cuando aprendes a estar contigo mismo es cuando estás preparado para estar con los demás.


            Y es que la soledad es un lujo, se debe admirar y desear.        



Foto: Beatrice Regadera

8 comentarios:

  1. Enhorabuena, Beatrice. Has expresado un interesante punto de vista sobre el amor.

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante y positivo este artículo para recordarnos la importancia de ser uno mismo y de quererse por encima de todo.

    ResponderEliminar
  3. Hola Beatrice, un artículo muy interesante sobre el amor, el respeto, el valor de la soledad... que deberíamos tener siempre tan presente, si no queremos acabar engullidos por esta aborigen social.

    ResponderEliminar
  4. Me ha gustado mucho esta reflexión. Enhorabuena Bea.

    ResponderEliminar
  5. Felicidades Beatrice por tu ensayo. Enhorabuena por la exposición de algo que necesitamos tanto e ignoramos como alcanzar. Has motivado en mí la necesidad de terminar un trabajo anterior que lleva por título "la soledad y el amor". En mi ensayo plateó preguntas que intentan encontrar respuesta -algunas de ellas difíciles-. Si me permites,expondré algunas de ellas:

    ¿cómo podemos protegernos del temor al aislamiento, de la sensación interior de soledad?

    ¿cómo es posible amar a otro por sí mismo, y no por lo que el otro nos proporciona? ¿cómo podemos amar sin utilizar?

    ¿es posible aproximarnos al otro siempre con la misma intensidad?

    ¿cómo es posible relacionarse con otro de una manera libre de necesidad?

    ¿qué quiero? ¿qué siento? ¿cuál es mi meta en la vida? ¿qué es lo que deseo expresar y realizar?

    Tu ensayo me ha aportado la motivación necesaria para completar un tema complejo, especialmente cuando lo que muchos de nosotros buscamos sin saberlo es la seguridad dejarnos absorber por otro, y éste absorber al primero.

    Gracias por tu trabajo.
    Juan José Regadera

    ResponderEliminar
  6. Genial tu reflexión, Beatrice. Y muy valiente. Estoy muy de acuerdo contigo porque de lo que hablas es algo que he experimentado, sufrido y vivido...y de lo que no tengo miedo a hablar y opinar en voz alta. Me encanta la frase en la que refieres que no hemos de demostrar a la sociedad lo buenos que somos con el simple hecho de tener pareja pues efectivamente parece que no tenerla es que no vales o que estás incompleto...cuando eso no es cierto.
    Enhorabuena por tu texto y ánimo para seguir publicando muchos más.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Preciosa narración sobre el amor.
    Las fotos son frescas, serenas, deliciosas.

    ResponderEliminar
  8. Un artículo muy interesante Beatriz que me gustaría tener cerca para leer de vez en cuando y no olvidar algunas cosas que yo personalmente quiero tener presente día a día:
    La primera es vivir en la realidad y no en la fantasía, y por tanto percibir a los demás por lo que son, no por lo que a mí me gustaría que fueran o especialmente por aquello que pueden ofrecerme… lo que quiero decir queda mejor explicado con una de las preguntas que lanza Juan José ¿Cómo es posible amar a otro por sí mismo, y no por lo que el otro nos proporciona?
    La segunda es asumir la responsabilidad propia por nuestros actos y especialmente por nuestras expectativas. Y por último, disfrutar de esa soledad y de nuestra persona.
    Gracias porque me has inspirado muchísimo y además creo que con este artículo todo el mundo puede sentirse identificado y ver algo de luz cuando los sentimientos y los pensamientos se enredan formando un nudo enfermizo en las relaciones.

    ResponderEliminar