viernes, 3 de mayo de 2013

NOS PUEDE PASAR A CUALQUIERA

Sentada en la escalera de un paso subterráneo que
conduce al mercado de las flores en Calcuta,
nos sonríe al pasar. 
Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta


Esta es la historia de una persona que acabó viviendo en la calle. No sabemos por qué le sucedió, pero nos puede pasar a cualquiera. Una excelente narración visual que te conduce a reflexionar sobre la pobreza y la marginación social. ¿Quiénes son todos estos seres humanos que encontramos cada noche durmiendo en el interior de un cajero, en el umbral de un edificio, en el banco de un jardín? No sabemos el nombre, la identidad de esas personas que pasan el dia arrodilladas tras un cartón en el que pueden leerse algunas peticiones de ayuda. ¿Cómo se ha desarrollado su vida? No importa de dónde vienen ni a dónde van, lo importante es que detrás de cada uno de esos rostros anónimos hay un ser humano que sufre. 


Los prejuicios, el miedo al "contagio" nos hacen distanciarnos emocionalmente de ellos y pensamos que se lo han buscado, que son bebedores, vagabundos, timadores o gentes de "malvivir". Pero si fuésemos capaces de invitarles a un café con leche y un buen bocata y sentarnos con ellos en la terraza de algún bar, seguramente, escucharíamos la voz de una persona que lleva mucho tiempo silenciada y que, por una vez, va a ser escuchada.
Momentos,cortometraje realizado por Nuno Rocha, para LGportuguesa







Otra historia que habla sobre cómo uno puede llegar a encontrarse sin hogar realizado por la Fundación RAIS
https://www.raisfundacion.org/conoceajuan/









2 comentarios:

  1. ¡Qué gran verdad!

    Cualquier persona que vive en la calle, lejos de causarnos rechazo y distancia, nos debería de generar emociones como la compasión y la empatía. ¡No tiene pinta de ser una vida fácil ni voluntariamente elegida! (perdón por mi desconocimiento).
    Nadie estamos tan lejos y tan a salvo como para que esa posibilidad no se nos pueda presentar en esta vida y no estaría mal si pensar, por un momento, en cómo nos gustaría que nos trataran si algo así nos sucediera.
    Son personas, como nosotros, ni más ni menos; sufren y gozan, ríen y lloran, como cualquiera. ¿Por qué rechazarlas entonces?

    Enhorabuena Nieves por este recuerdo a los más olvidados.

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  2. Muchas gracias, Mikel, por tus palabras, por tus pensamientos, por compartir con nosotros.
    Un abrazo

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