sábado, 30 de agosto de 2014

Estigma y Salud Mental

El objetivo de luchar contra el estigma es la recuperación de la persona
La cooperación como solución ante problemas mentales
Nieves M.Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta













Este mes de agosto no nos hemos ido del todo. ¿Por qué hemos optado por unas vacaciones más comprometidas? Pues, porque tras estos treinta años de profesión, hemos tomado conciencia del dolor y la soledad que genera la discriminación hacia las personas con problemas psicológicos o mentales y nos hemos decidido a canalizar nuestras energías en la creación, desarrollo y puesta en marcha de un programa para luchar contra el estigma que cubrirá varios campos, el de la protesta y concienciación de la población general y el de la formación y el de la interacción de personas con y sin problemas mentales, todo ello dentro de contextos sociales no segregados, normalizados.


La interacción social entre personas con y
sin problemas mentales, es uno de los mejores recursos
para acabar con el estigma


¿Y, cual es el fin último de esta lucha contra el estigma?
Por supuesto, y sin lugar a dudas, la recuperación de la persona. 

¿Y cómo se produce esta recuperación?
En situación de aislamiento y desigualdad de poder, no es posible; estas condiciones sólo generan más dificultades y mayor sufrimiento. Es en un contexto de interacción social, de acompañamiento terapeútico, de respeto, de libertad, en el que poder tomar decisiones e intervenir en el proceso de tratamiento, en el que la persona logre reencontrarse con ella misma, tomando distancia de los problemas mentales, de los síntomas, reconociendo su propia valía, su fortaleza, sus aptitudes, pues todas estas facetas también forman parte de su personalidad, no sólo esa manera particular de interpretar y estar en el mundo. Las personas con problemas psicológicos o mentales también necesitan un proyecto de vida, todos necesitamos un propósito y unos valores que nos guíen y orienten el camino. 

Los prejuicios y los comportamientos de discriminación son la principal barrera en la búsqueda de la recuperación de las personas. Acabemos con ellos.




http://www.cattell-psicologos.com/
#hazloporti


sábado, 9 de agosto de 2014

Y SI TE PREMIAN POR HABER SUSPENDIDO

ante un suspenso, ¿premio o castigo?
El verano puede ser un hermoso viaje, no lo estropees
Mª Nieves M. Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta









¿Es positivo que te premien por haber suspendido?
En mi caso resultó muy estimulante. Fue un año duro. Con once años me preparé para presentarme a los exámenes globales de Junio de las pruebas libres de segundo de bachillerato. Suspendí la política y también el francés, a pesar de tener un profesor particular de lo más preparado, mi padre, que, aún desconociendo el idioma galo, no se amilanaba y se quedaba a mi lado, prestándome apoyo moral, mientras yo leía, una y otra vez, hasta las tantas de la noche, aquellas frases del libro Sonimage:

J'ai été à Paris, J'ai aimé la tour Eiffel...

Sí, amaba el francés, me apasionaban las ciencias naturales, las matemáticas, la geografía no tanto... Tengo que reconocer que disfrutaba y -a día de hoy- continúo disfrutando con el estudio. Sin embargo, es necesario descansar, cambiar de actividad, desconectar de lo que se hace de forma habitual.
Ante aquellos dos suspensos, mis padres, en lugar de castigarme y dejarme todo el verano estudiando en casa, me premiaron con dos semanas de campamento en Riópar (Albacete). La experiencia fue singular, la desconexión total. Al año siguiente, quise repetir. En septiembre, aprobé las dos asignaturas que había suspendido y pude matricularme en un Instituto de Bachillerato. 

Cuando uno no aprueba alguna asignatura es lógico que se haga responsable y dedique unas horas del día a estudiar para intentar aprobar en la siguiente convocatoria. No es necesario imponer horarios de estudio, ni castigar. Se pueden poner límites y llegar a acuerdos en un ambiente distendido y de armonía. El alumno/a que ha suspendido al margen de ser un buen o 'regular' estudiante es una persona con otras necesidades que cubrir: salir con amigos, realizar actividades que le satisfacen como el deporte, la música, la pintura, el cine, los vídeojuegos, etc. También necesita tiempo para colaborar en las tareas de casa...-¡ay! si me leyeran ellos-.

Es importante mantener unas buenas relaciones familiares
aunque  los resultados académicos no sean óptimos
Elegir el momento, el lugar y, sobre todo, una actitud de cordialidad para hablar del tema. Si padres e hijos estamos nerviosos, tensos o frustrados por los pobres resultados académicos obtenidos, habrá que darse un tiempo para reflexionar por separado antes de reunirse para charlar, tomar decisiones y concretar las directrices a seguir por ambos a lo largo del período estival.
Las vacaciones pueden ser un buen momento para estrechar lazos afectivos intrafamiliares; preferible, por tanto, no estropear esta oportunidad con malas caras, castigos o eternos silencios. Darnos una nueva oportunidad, analizar el por qué de estos resultados, asumir cada uno la parte de responsabilidad que le corresponde y mirar al frente con calma y con optimismo, teniendo en cuenta, por supuesto, la edad y las circunstancias del alumno.