miércoles, 25 de marzo de 2015

ADOLESCENCIA: EL RETO DE HACERSE MAYOR


Mª Nieves Matínez Hidalgo
El adolescente, un héroe sin leyenda

Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta











El adolescente, como un héroe sin leyenda avanza, a ciegas y sin brújula hacia un futuro incierto. En esta etapa de la vida son muchos los conflictos que surgen, entre ellos, el más importante, sin duda, el generado por su dependencia y sus intensos deseos de independencia. El adolescente se encuentra ante el reto de querer hacerse mayor siendo todavía un niño. En este conflicto, el/los adultos, padres, profesores e incluso instituciones son vistos como amenazas en su carrera hacia el logro de la independencia.

Surgen entonces varias crisis, las de oposición y las de originalidad. Los adolescentes rompen con lo establecido, con las tradiciones, con los valores que representan aquellos a los que amaban y, en estos momentos, se enfrentan. Su originalidad para ser o mostrarse diferentes a los demás, para marcar un punto y aparte con su yo infantil, para distanciarse de su relación materna y paterna, no tiene límites.


Tanto las crisis de oposición como las de originalidad darán paso a una personalidad sólida con la que el adolescente -de forma paradójica- podrá superar ese miedo a mostrarse débil y humano; podrá afrontar ese miedo a la incertidumbre del camino a elegir, del proyecto a trazar, ese miedo a errar, a tener que arrepentirse de cierta toma de decisiones, a que no haya vuelta atrás.

La agresividad del adolescente es un mecanismo de defensa ante la tensión que surge a nivel interno entre el sentimiento de su propia debilidad y sus intensos deseos de independencia. Para proteger ese nuevo ser que verá la luz, una vez atravesado el túnel de la adolescencia, el chico o la chica atacan y atacan, en especial, a las personas de su entorno que perciben con una personalidad más potente. Es un duelo a muerte. Los padres, y en especial, las madres, sienten que sus hijos desean acabar con ellas, no literalmente, claro, pero sí en la esencia de lo que ello significa, es decir, dar paso a una nueva vida, a una nueva relación. Los adolescentes necesitan romper esa imagen especular de los niños que un día fueron y todavía son y que les transmiten sus padres con sus comentarios, con sus miradas, con sus gestos.

El adolescente odia porque tiene miedo de amar
El adolescente juega a odiar porque teme amar y ser amado. Percibe el amor como dependencia y pérdida de libertad. El adolescente es un héroe sin leyenda que ante el abismo que se abre a sus pies, se arma de valor. El terror le hace apretar los dientes y si entras en su perímetro de seguridad se abalanzará sobre ti como una máquina demoledora que te dejará exhausto y estupefacto. El adolescente ataca a aquel que percibe como amenaza a su independencia. Sus sentimientos de debilidad le 'endurecen' de tal modo que llega a ser cruel, casi sin pretenderlo. La agresividad, el cinismo, las mentiras, las pseudotreguas, ese maltrato directo o sutil a los padres y, en especial, a las madres, es tan solo una demostración de miedo, debilidad, dependencia e inmadurez. Los y las adolescentes luchan por salir de ese círculo en el que se hallan atrapados. El combate con ellos mismos y con su entorno es duro, largo, a veces, demasiado largo. El o la adolescente exige una independencia afilada que corta con cualquier intento de acercamiento paterno o materno. Los padres, agotados todos los recursos a su alcance, sufren al ver que no pueden ayudar a sus hijos. El camino hacia la madurez es un camino que hay que hacer al margen de los padres, lejos de su sombra. 



#Hazloporti





5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. ¡Qué gran texto Nieves Martínez Hidalgo!
    Quizás, a mi entender, la adolescencia sea el período de vida más difícil de transitar para una persona y en la que más probabilidades tiene de quedarse atrapado por miedo a dar ese "paso al frente, hacia el vacío" que supone la madurez. Ese paso es tu decisión, tu responsabilidad; si no sale tal y como lo esperabas, nadie será culpable; ¡Fuiste tú quien decidiste darlo!
    Me quedo con la expresión "El adolescente juega a odiar porque teme amar y ser amado"; describe perfectamente los miedos y las dudas que nos atenazan cuando nos disponemos a descubrir nuestra propia identidad.
    Enhorabuena y gracias por compartir esta gran reflexión.
    Saludos.

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    1. Gracias Mikel, me gusta escribir sobre este tema porque preocupa bastante, en especial a los padres y madres que conviven con adolescentes, darle un sentido al sufrimiento, explicar ciertas actitudes y comportamientos puede calmar la ansiedad y la frustración de los progenitores.

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  3. Una buena explicación de los sentimientos que se sufren y sienten a lo largo del periplo de la adolescencia. Para mí la adolescencia fue una etapa complicada con muchas incertidumbres, como las que se describen en el texto. Es una época de cambios donde ves a tus padres de otra forma y busca tu identidad.

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    1. Una etapa hermosa y dura a la vez, una etapa en la que se vive sin ser consciente de los muchos peligros que se esconden entre la maleza del camino, pero que finalmente aporta esa identidad y ese sentido tan necesario para continuar en este viaje que dura toda una vida.

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