sábado, 31 de diciembre de 2016

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

La felicidad es el entusiasmo con el que se vive. J. Regadera
Si, de verdad, quieres conseguir algo
debes implicarte en ello personalmente
Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo
Psicóloga Clínica 
Psicoterapeuta





¡Nada importante 
resulta fácil de conseguir!



Cada año nuevo que comienza es ya tradición celebrarlo con peticiones de deseos. ¡Se piden hasta milagros, sueños imposibles!

Aunque resulte duro cerrar la puerta a esta etapa de la infancia, es de vital importancia ser consciente de que estos deseos no suelen caer por la chimenea, ni aparecer ya realizados dentro de un paquetito a los pies de tu cama el día de Reyes. Si realmente quieres conseguir algo debes implicarte en ello personalmente.

Si deseas hacer un cambio en tu vida es lógico que sientas miedo, a veces, vértigo e incluso náuseas, propiciadas por ese desorden y caos que anticipas.

La felicidad no viene de la comodidad, ni del conformismo, llega por momentos, fugaces instantes de entusiasmo que se saborean tras el esfuerzo o el dolor vivido con sentido, con un propósito vital y que te impulsa a seguir caminando hacia esa dirección que tú has elegido.

Sé valiente y, a lo largo de este nuevo año que ya comienza, atrévete a iniciar tu revolución interior. Fíjate un objetivo y establece metas a corto, medio y largo plazo, recuerda que la torre Eiffel no se construyó en un día. Sé constante en los pasos que tienes que dar. Si llueve o truena, si un día estás mareado o débil no cejes en tu empeño, descansa, cuídate, respeta tus tiempos, pero continúa con tus planes.

Mantenerte en el ¿Y si... ? ¿Y si me equivoco? ¿Y si el cambio es para peor?, no te ayudará, te conservará en el limbo, en esa zona aparentemente confortable que todos conocemos y en la que hemos vivido durante años, anestesiados, como zombies, a medio camino entre la vida y la muerte, arrastrando una pesada cadena de falta de autencidad y pasión nula.

Don Autoengaño suele presentarse con formalidad, vestido de oscuro pesimismo, marcado por un "Total... ¿Para qué intentarlo?" que nos lleva al inmovilismo y la pasividad absoluta. El derrotismo se instala en nuestra casa y te engaña haciéndote creer que ya no hay nada qué hacer.

En otras ocasiones, D. Autoengaño hace una aparición triunfal desde un hermoso balcón de su mansión en el reino de Babia, nos envuelve con sus milongas acerca de que todo es posible, que alcanzaremos nuestros sueños. Esas fantasías crecen y se expanden a lo largo de horas interminables de soledad, de inactividad que concluyen de nuevo en una pasividad improductiva y altamente frustrante.

Por ello, plantarle cara al autoengaño es el objetivo prioritario este año nuevo. Una vez fuera de casa, reflexionar sobre posibles cambios futuros y luchar por ellos.

Desde Cattell Psicólogos os deseaños una feliz entrada de año.

¡Feliz 2017!

#Hazloporti

miércoles, 14 de diciembre de 2016

SALIR DE LA DEPRESIÓN

Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo   
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta



"Para salir de la depresión 
es importante conocer su origen"





Como para cualquier otra enfermedad o problema de salud, en el cuadro clínico de la depresión es imprescindible descubrir los factores, las causas, el origen de la sintomatología existente si pretendemos tratarla. 

Si comprendemos los motivos por los que esta desagradable desconocida se ha instalado en  nuestra vivienda podremos idear un plan para echarla de casa. No es exactamente el caso de la "Rusca", como Bruno, protagonista de La sonrisa etrusca de Jose Luis Sampedro, nombra de forma afectuosa al cáncer que, en fase terminal, le acompaña en el final de su larga y productiva vida, pero podría ser algo similar, si la consideramos como algo ajeno a nosotros pero que, sin embargo, podemos controlar de alguna manera. En primer lugar, adoptando un punto de vista responsable, activo, no victimista, cogemos las riendas de nuestra vida y cierto poder sobre la enfermedad. La "Rusca" se hace notar, duele cuando se mueve por los pasillos de la casa, pero Bruno no deja de hacer las cosas, no deja de vivir, de amar, de participar en las actividades culturales de su comunidad, quiere seguir aprendiendo, aportando lo que sabe. Ante la depresión, debemos actuar de igual manera, intentando luchar, no tirar la toalla, no perder la esperanza, plantar cara al dolor emocional y buscar ayuda profesional y apoyo familiar y social.



salir de la depresión gracias al empoderamiento y la inclusión social
La depresión es el hartazgo de vivir una vida sin sentido



En la mayor parte de las ocasiones en las que aparece, la depresión no es una enfermedad que surja de la nada, la depresión es el hartazgo de vivir una vida sin sentido. 

La depresión deviene en el interior de uno mismo, pero en estrecha comunión con la relación real, imaginada o deseada con los otros. Por ello, es importante buscar y encontrar el apoyo social en las personas adecuadas, abandonando las relaciones sociales o familiares tóxicas

La depresión nace de la frustración, del cansancio de vivir o, mejor dicho, de malvivir una existencia llena de obstáculos, de incomprensión y/o de soledad. Las carencias afectivas, el dolor físico o emocional continuado en el tiempo y al que no se puede hacer frente, conducen a ese sentimiento de impotencia que hace patente la sospecha de que no hay fisura por la que poder escapar a otra realidad más plena, más satisfactoria.

A veces, la depresión deviene en el autocastigo, derivado de la vuelta contra uno mismo de la agresividad o la tensión que no puede ser resuelta con la persona o situación que la ha generado. Imaginemos a una mujer maltratada que se ve impotente, incapaz de defenderse a sí misma, incluso de defender a sus propios hijos y llega a creer que es la peor persona del mundo y que por ello, no tiene derecho a ser feliz. ¿Para qué va a intentar cambiar su vida, si tiene la culpa de lo que sucede, es un desastre y todo le sale mal? Este diálogo interior, con el que se castiga a diario, le sume en la depresión más profunda, debilitando, dejando sin energías a esa mujer que debería luchar para salir de su encierro "consentido".


salir de la depresión
La depresión nace de la frustración, del cansancio de vivir

En otras ocasiones, la depresión llega por el orgullo herido. Tras la humillación o el sentimiento público de vergüenza, uno puede rebelarse de forma pasivo-agresiva, encerrándose en su interior, negándose al diálogo o a la relación con los demás. Unos baños de humildad no vienen mal, perdonar y aceptar que a todos nos puede pasar, que, aunque uno no crea ser merecedor de tal dolencia psíquica, la realidad es que a lo largo de la vida podemos atravesar por adversas circunstancias que nos coloquen en esta difícil situación que deberemos afrontar y superar si queremos seguir viviendo con entusiasmo y plenitud.

También puede uno estar deprimido por algún tipo de patología orgánica que, por supuesto, habrá que descartar con un buen diagnóstico diferencial. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, la depresión suele estar generada por de factores de orden social, familiar y psicológico.

En el proceso psicoterapeútico, tras un primer gran paso en el que tomamos, con mayor o menor dificultad, con más o menos dolor, conciencia de los motivos que nos han conducido a la depresión, llega la fase en la que uno puede afrontar estos motivos derivados de circunstancias sociales y/o familiares y las dificultades debidas a las propias limitaciones o a las de las personas con las que nos relacionamos. 


autoestima y depresión van de la mano
La autoestima es una piedra preciosa, un diamante,
que no puedes dejar olvidado en cualquier lugar. 
Foto: Mar Sáez

En muchas ocasiones, los problemas vienen por la carencia de habilidades sociales y de comunicación que pueden ser solventados adquiriendo dichas capacidades. Por ejemplo, aprendiendo a decir "no". Algo tan sencillo en apariencia pero que entraña gran dificultad cuando uno, en su fuero interno, teme desagradar a los demás en un intento de evitar la soledad. Para ganar en autoestima, es imprescindible ser asertivo, pedir lo que se necesita y dar lo que uno desea o está en condiciones de ofrecer en ese momento. Cuando uno se valora es difícil sentirse deprimido. Uno deja de valorarse de forma positiva cuando se siente poco apreciado, agredido o rechazado por los demás. Por ello, una buena orientación consiste en desligar la propia estima de la valoración ajena. Uno debe mantener su autoestima a salvo, no dejarla bajo la tutela de otras personas. La autoestima es una piedra preciosa, un diamante, que no puedes dejar olvidado en cualquier lugar.

Una orientación más para salir de la depresión consiste en analizar las distorsiones cognitivas, ser consciente de que puedes adoptar otra perspectiva diferente y forjar en tu mente pensamientos alternativos. Por ejemplo, si pienso "No hago nada bien" estoy teniendo un pensamiento dicotomizado, una distorsión cognitiva que conduce a error dirigiéndote hacia algo ficticio, algo irreal, creyendo tu propio drama. Si cuestionas la distorsión "¿Realmente no hago nada bien?" llegas a ser consciente de que esta idea no es cierta, que evidentemente hay muchas cosas que sí haces bien, y entonces llegas a ese otro pensamiento alternativo que puede ir aliviando la depresión: "Esto me ha salido mal, pero hago otras muchas cosas bien".

Salir de la depresión puede resultar una experiencia dura o difícil; es un largo camino que te ayuda a mejorar, a crecer cómo persona adquiriendo habilidades y estrategias que te permitirán gestionar de un modo más constructivo las situaciones de tensión y los conflictos que inevitablemente surgen en las relaciones interpersonales. En este proceso psicoterapeútico aprendes que no es más fuerte el que menos cae, sino el que cae y se levanta cien veces. Aprendes que ser fuerte es aceptar la debilidad propia de la naturaleza del ser humano y tratar de afrontarla. Aprendes que ser valiente es hacer las cosas en compañía de tus miedos. Aprendes que pedir ayuda es síntoma de inteligencia y no de inmadurez emocional.

Si, es difícil salir de la depresión, pero no imposible. Si tienes depresión habla de ello, busca ayuda, el apoyo social es necesario para la recuperación.

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#Hazloporti