miércoles, 14 de diciembre de 2016

SALIR DE LA DEPRESIÓN

Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo   
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta



"Para salir de la depresión 
es importante conocer su origen"





Como para cualquier otra enfermedad o problema de salud, en el cuadro clínico de la depresión es imprescindible descubrir los factores, las causas, el origen de la sintomatología existente si pretendemos tratarla. 

Si comprendemos los motivos por los que esta desagradable desconocida se ha instalado en  nuestra vivienda podremos idear un plan para echarla de casa. No es exactamente el caso de la "Rusca", como Bruno, protagonista de La sonrisa etrusca de Jose Luis Sampedro, nombra de forma afectuosa al cáncer que, en fase terminal, le acompaña en el final de su larga y productiva vida, pero podría ser algo similar, si la consideramos como algo ajeno a nosotros pero que, sin embargo, podemos controlar de alguna manera. En primer lugar, adoptando un punto de vista responsable, activo, no victimista, cogemos las riendas de nuestra vida y cierto poder sobre la enfermedad. La "Rusca" se hace notar, duele cuando se mueve por los pasillos de la casa, pero Bruno no deja de hacer las cosas, no deja de vivir, de amar, de participar en las actividades culturales de su comunidad, quiere seguir aprendiendo, aportando lo que sabe. Ante la depresión, debemos actuar de igual manera, intentando luchar, no tirar la toalla, no perder la esperanza, plantar cara al dolor emocional y buscar ayuda profesional y apoyo familiar y social.



salir de la depresión gracias al empoderamiento y la inclusión social
La depresión es el hartazgo de vivir una vida sin sentido



En la mayor parte de las ocasiones en las que aparece, la depresión no es una enfermedad que surja de la nada, la depresión es el hartazgo de vivir una vida sin sentido. 

La depresión deviene en el interior de uno mismo, pero en estrecha comunión con la relación real, imaginada o deseada con los otros. Por ello, es importante buscar y encontrar el apoyo social en las personas adecuadas, abandonando las relaciones sociales o familiares tóxicas

La depresión nace de la frustración, del cansancio de vivir o, mejor dicho, de malvivir una existencia llena de obstáculos, de incomprensión y/o de soledad. Las carencias afectivas, el dolor físico o emocional continuado en el tiempo y al que no se puede hacer frente, conducen a ese sentimiento de impotencia que hace patente la sospecha de que no hay fisura por la que poder escapar a otra realidad más plena, más satisfactoria.

A veces, la depresión deviene en el autocastigo, derivado de la vuelta contra uno mismo de la agresividad o la tensión que no puede ser resuelta con la persona o situación que la ha generado. Imaginemos a una mujer maltratada que se ve impotente, incapaz de defenderse a sí misma, incluso de defender a sus propios hijos y llega a creer que es la peor persona del mundo y que por ello, no tiene derecho a ser feliz. ¿Para qué va a intentar cambiar su vida, si tiene la culpa de lo que sucede, es un desastre y todo le sale mal? Este diálogo interior, con el que se castiga a diario, le sume en la depresión más profunda, debilitando, dejando sin energías a esa mujer que debería luchar para salir de su encierro "consentido".


salir de la depresión
La depresión nace de la frustración, del cansancio de vivir

En otras ocasiones, la depresión llega por el orgullo herido. Tras la humillación o el sentimiento público de vergüenza, uno puede rebelarse de forma pasivo-agresiva, encerrándose en su interior, negándose al diálogo o a la relación con los demás. Unos baños de humildad no vienen mal, perdonar y aceptar que a todos nos puede pasar, que, aunque uno no crea ser merecedor de tal dolencia psíquica, la realidad es que a lo largo de la vida podemos atravesar por adversas circunstancias que nos coloquen en esta difícil situación que deberemos afrontar y superar si queremos seguir viviendo con entusiasmo y plenitud.

También puede uno estar deprimido por algún tipo de patología orgánica que, por supuesto, habrá que descartar con un buen diagnóstico diferencial. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, la depresión suele estar generada por de factores de orden social, familiar y psicológico.

En el proceso psicoterapeútico, tras un primer gran paso en el que tomamos, con mayor o menor dificultad, con más o menos dolor, conciencia de los motivos que nos han conducido a la depresión, llega la fase en la que uno puede afrontar estos motivos derivados de circunstancias sociales y/o familiares y las dificultades debidas a las propias limitaciones o a las de las personas con las que nos relacionamos. 


autoestima y depresión van de la mano
La autoestima es una piedra preciosa, un diamante,
que no puedes dejar olvidado en cualquier lugar. 
Foto: Mar Sáez

En muchas ocasiones, los problemas vienen por la carencia de habilidades sociales y de comunicación que pueden ser solventados adquiriendo dichas capacidades. Por ejemplo, aprendiendo a decir "no". Algo tan sencillo en apariencia pero que entraña gran dificultad cuando uno, en su fuero interno, teme desagradar a los demás en un intento de evitar la soledad. Para ganar en autoestima, es imprescindible ser asertivo, pedir lo que se necesita y dar lo que uno desea o está en condiciones de ofrecer en ese momento. Cuando uno se valora es difícil sentirse deprimido. Uno deja de valorarse de forma positiva cuando se siente poco apreciado, agredido o rechazado por los demás. Por ello, una buena orientación consiste en desligar la propia estima de la valoración ajena. Uno debe mantener su autoestima a salvo, no dejarla bajo la tutela de otras personas. La autoestima es una piedra preciosa, un diamante, que no puedes dejar olvidado en cualquier lugar.

Una orientación más para salir de la depresión consiste en analizar las distorsiones cognitivas, ser consciente de que puedes adoptar otra perspectiva diferente y forjar en tu mente pensamientos alternativos. Por ejemplo, si pienso "No hago nada bien" estoy teniendo un pensamiento dicotomizado, una distorsión cognitiva que conduce a error dirigiéndote hacia algo ficticio, algo irreal, creyendo tu propio drama. Si cuestionas la distorsión "¿Realmente no hago nada bien?" llegas a ser consciente de que esta idea no es cierta, que evidentemente hay muchas cosas que sí haces bien, y entonces llegas a ese otro pensamiento alternativo que puede ir aliviando la depresión: "Esto me ha salido mal, pero hago otras muchas cosas bien".

Salir de la depresión puede resultar una experiencia dura o difícil; es un largo camino que te ayuda a mejorar, a crecer cómo persona adquiriendo habilidades y estrategias que te permitirán gestionar de un modo más constructivo las situaciones de tensión y los conflictos que inevitablemente surgen en las relaciones interpersonales. En este proceso psicoterapeútico aprendes que no es más fuerte el que menos cae, sino el que cae y se levanta cien veces. Aprendes que ser fuerte es aceptar la debilidad propia de la naturaleza del ser humano y tratar de afrontarla. Aprendes que ser valiente es hacer las cosas en compañía de tus miedos. Aprendes que pedir ayuda es síntoma de inteligencia y no de inmadurez emocional.

Si, es difícil salir de la depresión, pero no imposible. Si tienes depresión habla de ello, busca ayuda, el apoyo social es necesario para la recuperación.

http://www.cattell-psicologos.com/
#Hazloporti

3 comentarios:

  1. Muy interesante este artículo porque nos habla de los orígenes de la depresión, como se dice en el post: a veces hay situaciones que si analizamos, nos damos cuenta que nos provocan depresión. Salir de la depresión no es tan fácil, pero si conoces las causas ya tienes parte del camino andado.
    De todas las orientaciones para salir de la depresión o evitarla que se dan es este post la que menos conocía y me ha parecido más interesante son las distorsiones cognitivas. "Esto me ha salido mal, pero hago otras muchas cosas bien". Porque como se indica en esta frase hay que valorar las cosas buenas que se hacen.

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  2. Muchas gracias, Julia, por tus palabras. Me alegra que este post sea de tu interés. Te deseo un feliz año 2017 y gracias por ser una de las lectoras más asiduas y participativas del blog.

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  3. Hola, tengo depresión diagnosticada. Nunca me he sentido querida. Mis padres me tuvieron cuando eran muy jóvenes y desde pequeña mi familia me hacía sentirme responsable de ellos. Si tenía algún problema, no lo decía para no preocuparles.Si llegaba una ocasión especial para mí y mi padre no estaba, me callaba mi decepción porque supuestamente no era culpa suya. Y digo supuestamente porque él siempre ha tenido la posibilidad de decidir si un día trabajaba o no. Creo que este es mi principal problema, mi padre. He pasado de idolatrarlo o más bien de idealizarlo disculpando todos sus defectos, a odiarlo. Siempre me he sentido un cero a la izquierda a su lado. Durante toda su vida lo único que le ha importado ha sido su trabajo. Además, hace unos años se produjo un problema familiar muy grave motivado por una supuesta infidelidad de él hacia mi madre. Yo tenía 22 años. Obviamente defendí a mi padre frente a esa parte de mi familia paterna que le acusaba. Ahora estoy convencida de que las acusaciones eran reales. La relación de mis padres sobrevivió, pero dos años después él, alegando que estaba agobiado, dejó el trabajo en la empresa familiar y se fue a trabajar a 800 kms de donde vivimos, dejándome a mí la responsabilidad de llevar su parte de la empresa y rodeada de toda esa "familia" que me ha estado haciendo la vida imposible desde entonces. Mi padre en lugar de sacarme de ahí me presionaba para que tomase las riendas de todo, argumentando que lo hacía por mí bien, para que no se riesen de mí y para dejarme un sueldo y un trabajo. Mentira. Lo único que le ha preocupado siempre es su adorada empresa. Se fue y nos dejó a mi madre y a mí en una jauría de lobos. Yo caí en la depresión y él nunca tuvo las narices de decir: "hasta aquí hemos llegado, deja el trabajo". El año pasadonme enteré de que mi padre tenía una relación con otra mujer. Él me lo ha negado miles de veces, pero ayer pude comprobarlo por mí misma. Al parecer mis padres llevaban separados desde hace 2 años, aunque habían disimulado por mí bien. El problema es que la mujer con la que está es la causante de la pelea con mi familia. Nos ha tomado a mi madre y a mí por imbéciles. He aguantado carros y carretas porque él estuviese bien. Me sentía mal al ver como lo había tratado su familia y por eso me sacrifiqué para que por lo menos tuviese mi apoyo y me encuentro con esto. Soy tan tonta que gasté todos mis ahorros en un coche para prestárselo a él. Coche que apenas veo y que ayer me encuentro con esa dentro, mientras yo a 40 grados tengo que coger un bus. He estado con ataques de ansiedad fortísimos y en lugar de estar a mi lado, se ha ido con ella. Me ha echado en cara que estoy matando a mi madre a disgustos por mi enfermedad (que según él se quitaría si pusiese de mi parte), me ha acusado de exagerar porque algún día en el que me he encontrado mejor, he conseguido salir un rato. No puedo contar con él para nada y encima se hace víctima. En cuestión de ocho años he tenido que enterrar a mi abuela, soportar la pelea y el.dolor de sentir como a tu familia paterna no le has importado nada, el suicidio de un tío muy querido, la enfermedad de otra de mis tías, todos los problemas en el trabajo, ver a mi madre hecha y lo último la historia. Entre medias he sufrido ataques de pánico, bullying en el colegio y problemas de autoestima que me impiden tener una relación. Él nunca ha estado​. He intentado por todos los medios entenderlo, pero no puedo. Y esto me está matando, porque que ya no me siento con fuerzas para luchar más. Estoy harta de decepciones, de no ser importante. Sinceramente, no sé si voy a ser capaz de salir de la depresión y tampoco sé si merece la pena. Tengo 27 años y me siento como una persona de 100.
    Lamento la longitud del escrito y lo desordenado del mismo. Un abrazo y gracias por el blog!

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